Una bolsa cruzada mal ajustada rebota, se va hacia atrás y cansa el hombro. Bien ajustada, casi no la sientes.
La altura correcta
La bolsa debe quedar entre la cintura y la cadera, con la parte superior a la altura del ombligo aproximadamente. Si queda más abajo, golpea al caminar; si queda más arriba, aprieta.
La prueba de la mano
Con la bolsa puesta, deberías poder abrirla y meter la mano sin tener que levantarla ni girarla mucho.
Pechera: más corta
Las pecheras se ajustan más cortas, pegadas al pecho o a la espalda. La correa debe quedar firme para que no se balancee.
Cambia de lado
Alterna el hombro cada cierto tiempo, sobre todo si cargas peso. Ayuda a evitar tensión en cuello y espalda.
No la sobrecargues
Una bolsa cruzada está pensada para lo esencial. Si cargas mucho, una bolsa de hombro o un tote distribuye mejor el peso.
La correa de piel se ajusta sola
Una correa de piel genuina se suaviza y se amolda con el uso. Las primeras semanas puede sentirse firme; después se vuelve muy cómoda.
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