Una cartera se usa más que cualquier otra pieza de piel: se abre y cierra decenas de veces al día. Estos hábitos la mantienen en forma por años.
No la sobrecargues
Es la causa número uno de carteras deformadas y costuras abiertas. Saca tarjetas que no usas, tickets y recibos cada semana.
Una tarjeta por ranura
Meter dos tarjetas en el mismo espacio estira la piel y después las tarjetas se caen solas.
Evítale el bolsillo trasero
Sentarte sobre la cartera la dobla y la aplasta. El bolsillo delantero, el saco o una pechera son mejores lugares.
Cuídala del agua
Si se moja, sácale todo, sécala con un paño y déjala abierta a la sombra. No la pongas al sol ni cerca de calor.
Monedas aparte
Las monedas pesan y marcan la piel. Si usas muchas, elige una cartera con monedero de cierre, como la Bajío o la Mictlán.
Hidrata una vez al año
Una capa delgada de crema para piel evita que se reseque y agriete en los dobleces. En pieles exóticas, pregúntanos antes.
Si buscas una nueva, lee cómo elegir una cartera de piel.