Muñequeado y repujado: técnicas de la talabartería mexicana

La talabartería mexicana tiene técnicas propias para decorar la piel. Dos de las más reconocibles son el repujado y el muñequeado.

Repujado

Es el trabajo de dar relieve a la piel: se humedece, se dibuja el diseño y con herramientas de metal se hunde el fondo para que la figura quede levantada. Es una técnica lenta que se ve mucho en cinturones, sillas de montar y fundas de la tradición charra.

Grabado a presión

Para piezas como bolsas, el relieve también se logra presionando la piel con una placa grabada y calor. Así se consiguen los patrones florales y las texturas tipo cocodrilo o pitón que ves en bolsas como la Girasol Negra.

Muñequeado

Después del relieve viene el color. El muñequeado consiste en pintar a mano las partes altas o bajas del diseño con tintes o tonos metálicos, usando una pieza de tela o esponja que el artesano mueve con la muñeca. El resultado es un contraste que cambia con la luz, como el dorado de la Girasol o el cobre y verde de la Nácar.

Por qué cada pieza es distinta

Como el color se aplica a mano, ninguna pieza queda igual a otra. Eso es lo que distingue el trabajo artesanal de una pieza industrial.