Con el uso, la piel genuina se oscurece, toma brillo en las zonas que más tocas y se suaviza. A ese cambio se le llama pátina, y es una de las razones por las que una pieza de piel se vuelve más personal con el tiempo.
Por qué aparece
- Luz: el sol oscurece poco a poco la superficie.
- Aceites de tus manos: se absorben y dan brillo a asas y bordes.
- Roce: pule la superficie y suaviza la textura.
¿Es un defecto?
No. Es lo que distingue a la piel genuina de la sintética, que no cambia hasta que se pela. Muchas personas buscan piezas con pátina porque cuentan la historia de quién las usó.
Cómo lograr una pátina pareja
- Usa la pieza seguido. La pátina viene del uso.
- Evita dejarla al sol con un lado cubierto, porque se marcan zonas de distinto tono.
- Hidrata de vez en cuando para que la piel no se reseque mientras cambia.
Si prefieres que no cambie
Guárdala lejos de la luz y límpiala en seco después de usarla. Va a cambiar de todos modos, pero más lento.
Lee más en Cómo cuidar una bolsa de piel genuina.